domingo, 24 de noviembre de 2024

La "Vinotinto" resbala en Chile: ¿Hay o no hay mundial?


Es la gran pregunta; para la cual pareciera no haber respuesta aún, sobre todo luego de este muy doloroso traspié en la ciudad de Santiago ante una selección chilena desahuciada y afrontando una de sus peores crisis en toda su historia.

Un resultado inesperado y que vuelve a desnudar una gran falencia de la selección venezolana, que no es otra que el no saber encarar encuentros de este tipo; es decir, cuando le toca asumir el favoritismo, a pesar de estar en condición de visitante, aunque apoyados por una numerosa comunidad de paisanos en la capital chilena

Algunos piden la cabeza de todo el cuerpo técnico, encabezado por Fernando Batista, mientras que otros, un poco más cautos quizá, piden que continúe hasta el final del ciclo eliminatorio; pero que de una vez por todas, haga los ajustes que tiene que hacer, dado que ya son ocho partidos sin saborear la victoria en esta contienda.

Y todo esto llega en el peor momento; justo cuando las clasificatorias llegan a su etapa cumbre y en la cual no se pueden cometer  errores de ningún tipo, con solo seis fechas restantes y con encuentros muy complicados en la "carretera", ante Ecuador, Uruguay y Argentina, por lo que el foco debería ser en casa ante Perú, Bolivia y Colombia.

Foto: Agencia UNO

No hay más crédito ni margen de error; la posibilidad aún está cerca (1 punto debajo del puesto de repechaje), por las bondades de este formato que ofrece más cupos a la cita mundialista. En un escenario como el de las eliminatorias anteriores ya todo estaría perdido.

En lo personal, no pensamos que un cambio de timonel a estas alturas sea lo más conveniente, pero si debe existir un 'mea culpa' y asumir que hay que corregir el rumbo; esto implica ajustes en la convocatoria e incluso en el esquema de juego, porque tal parece que los rivales ya le han tomado el pulso al equipo.

Y lo más importante: la actitud al momento de jugar estos partidos decisivos; si bien todos los encuentros son considerados finales, pero hay algunos puntuales ante rivales directos que no se pueden dar el lujo de cometer tantos errores notorios y dar tantas concesiones y libertades en defensa; eso en Conmebol es un disparo al pie. 

Así pues profesor Batista y asistentes, aún se está a tiempo de recargar combustible e inyectar lo que este talentoso grupo de jugadores necesita, y a su vez, estos lo tienen todo para sentar cabeza y echar el resto, como si fuera su última oportunidad en su carrera. 2025, ahora o nunca.

Texto: Maykell Sulbarán

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